miércoles, 24 de agosto de 2016

240816.- Y VAN 100!!!!!!!


Pues sí, queridos amigos, desde aquel ya lejano 25 de Septiembre de 2009 hasta hoy se han sucedido 100 entradas en este blog (parece mentira). Van siete años de mi vida en alguna manera, con cambios, evoluciones, pruebas y un poco de enseñar mis cosas (sin ruborizarme en exceso).

Por eso hago un paréntesis en la narración de mi viaje veraniego y os digo gracias a quienes habéis visitado la página por haber sido benevolentes y muy positivos con las cosas que os he ido enseñando.

P.D.
Prometo al menos otras 100 y que todos vosotros las veáis, procurando que sea incluso en menos de otros siete años. Lo mejor está por venir.

lunes, 22 de agosto de 2016

220816.- El verano danés (1)

En casa hemos sido seguidores a muerte de la serie Borgen, y mucho hemos oído del estado de bienestar danés, tan proclamado últimamente en parte de la clase política española, así que cuando comenté en casa que podíamos irnos de vacaciones en verano a Dinamarca, todos se mostraron de acuerdo y con unas ganas enormes. Eso fue como en febrero. 

Y hace unos días que hemos vuelto de nuestro viaje. Ha sido un viaje estupendo, con muchas cosas vistas y con una inmersión de lleno en este país, con gente amable y dispuesta a ayudar, pero que no conocen la realidad de la palabra verano.

No puede existir un verano donde llueva casi a diario, donde baje la temperatura hasta los 12 grados o donde las playas sean un mero adorno en la costa. No al menos para nosotros. Como decía Mark Twain sobre San Francisco, el invierno más duro que tuve fue un verano en Dinamarca.

Tampoco fue para tanto la verdad, pero es cosa española la exageración. Total, unos días durmiendo con edredón cuando en casa no saben ya que más quitarse ni si el aire acondicionado resistirá todo el día puesto es de agradecer.

Pues empezamos en Copenhague, donde nos recibió la lluvia a la salida de la estación central de tren. Un pequeño trayecto hasta nuestra casa, en un barrio "animado", que recorrimos esa tarde noche para tomar contacto. Al día siguiente alquilamos bicicletas, y las lluvias previstas nos dejaron un día entero de sol, que aprovechamos para recorrer entera la ciudad. No hay mejor manera para conocer Copenhaghe que ir en bici: hay carril bici por toda la ciudad y el respeto al ciclista es máximo. 

Y me ha dado tiempo a dibujar y todo. Bueno, más bien Ana y mis muchachos han tenido la paciencia de aguantarme mientras me ponía un rato en cada sitio.


























 El castillo de Rosenborg, en Copenhague



Vista en el lago Sant Jorgen, Copenhaghe



Vor Fressers Kirken, Copenhague, con su característica escalera en espiral



Castillo de Egeskov, en Fionia






lunes, 4 de julio de 2016

040716.- Y nuestro 2º encuentro de Urban Sketchers Melilla












Pues si, lanzados estamos. El sábado 2 nos reunimos, irreductibles, sin sucumbir a calores o playas diversas, y, tras una charla breve de Manolo Tapia sobre el parque y sus distintos moradores, muchos de ellos con más de un siglo de presencia ininterrumpida, nos pusimos manos a la obra y echamos una mañana más que agradable, estupenda, con una temperatura al final más que asequible y una brisa que refrescaba.

Y aquí están algunos de los resultados.























El templete







































El gran drago, un árbol increíble























La columna del Gral. Hernández, impulsor del parque























Y la aportación de Juanito

















Y por último los actores y sus obras.















En resumen, muy buena experiencia y muy buenas sensaciones de nuevo.



lunes, 13 de junio de 2016

130616.- Poniendo en marcha Urban Sketchers Melilla

El sábado 11 lo conseguimos: hicimos nuestra primera reunión como Urban Sketchers Melilla. La idea que pusimos en marcha hace unos meses Francis Alemany, Carlos Baeza y un servidor se materializó con una mañana para dibujar y un taller que nos impartió Luis Ruiz por la tarde.



Luis además hizo unos dibujos muy hermosos




































Aunque el día se presentó algo complicado con una leve lluvia mañanera, se arregló y pudimos hacer nuestros dibujitos, con algo de viento pero bien.
















Primero este dibujo de las cubiertas de la iglesia, con alguna gaviota sobrevolando peligrosamente.
















Y después este otro del faro, mientras estaba de charla con mi amigo Gonzalo. Una buena mañana en general.














Foto de familia a la que siguió un refrigerio que nos ofreció nuestro patrocinador, la Fundación Melilla Monumental. Y ya por la tarde tuvimos un taller estupendo impartido por Luis Ruiz, que nos abrió un poco la mente y fue muy productivo.